Yoga y el cuerpo
Si asana (posturas) es sólo uno de los ocho pasos de la práctica propuesta por Patanjali para despertar nuestra conciencia y liberarnos del sufrimiento; por qué es tan conocido a diferencia del resto?
El cuerpo es el vehículo que tenés hoy para experimentar todo lo que está fuera y experimentarte en toda tu complejidad interna; y si el auto no anda bien no llegamos a ningún lado…. Será necesario limpiar y purificar el cuerpo para poder después refinar y profundizar el trabajo sobre vos misme sobre esa base.
La práctica sostenida de posturas que plantea el Ashtanga Vinyasa Yoga (seis veces a la semana) generará una purificación del cuerpo de adentro hacia afuera: eliminarás toxinas de tus glándulas y órganos, ganarás fuerza y elasticidad muscular, realinearás tu estructura ósea, ampliarás tu capacidad respiratoria y calmarás tu sistema nervioso. Por ésto, la primera serie de posturas de Ashtanga (hay seis en total) se llama “Yoga Chikitsa”, cuya traducción es Yoga Terapéutico.
Entonces, a partir de asana podrás tener un cuerpo saludable que te permita practicar todos los demás pasos; podrás trabajar en tu respiración o sentarte a meditar con menos distracciones corporales.
Además, mientras hacés asana estarás poniendo en práctica los demás pasos del Ashtanga: podrás ver cómo te vinculás con el afuera y con el adentro, cómo respirás, dónde están tus sentidos y trabajarás la concentración para que el movimiento se vuelva una meditación activa.
¿Para tener una vida yóguica es obligatorio entonces practicar asana? No! Para tener una vida yóguica lo único necesario es partir desde el amor en todo para ir hacia el amor en todo; el resto de las prácticas ayudarán a esa meta desde distintos lugares.
En las prácticas de Ashtanga buscaremos ir incorporando gradualmente el trabajo con las posturas para lograr bases firmes para una práctica sostenible en el tiempo y adaptable a cómo estemos cada día; que genere salud y bienestar.
Tanto con las prácticas guiadas -donde la profe va marcando el ritmo- como en las Mysore -donde cada practicante va siguiendo el suyo- intentamos generar autonomía para que la autopráctica aparezca y se instale a su tiempo como parte de la vida cotidiana… Así como nos bañamos diariamente para limpiarnos por fuera practicamos asana para limpiarnos por dentro.

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