La búsqueda del yoga

La búsqueda del yoga

¿Te animás a encontrar lo que no buscás? La práctica de Yoga nos enfrenta un poco a eso. 

Probablemente haya una búsqueda, más o menos elaborada intelectualmente, más o menos consciente, que te trae hasta la primera clase: aliviar dolores corporales, gestionar la ansiedad, trabajar alguna situación emocional/sentimental, bajar la velocidad, encontrar nuevos sentidos para la vida…

Sin embargo, en el andar de la práctica unx se va encontrando con otras cosas:

-Tendencias / preferencias / apegos

-Patrones / esquemas / estructuras

-Relatos internos / pensamientos / excusas

-Sombras / correspondencias adentro-afuera

-Desafíos / miedos

-Limitaciones / impermanencia

-Emociones / ego / drama interno

-Sensaciones físicas / dolores / rigideces 

-Incomodidad / invitaciones a superar creencias limitantes

 

Y por suerte! Porque si encontráramos lo que fuimos a buscar abandonaríamos la búsqueda. Sin embargo, la práctica nos muestra que siempre hay más por descubrir y profundizar. Es como si la práctica nos fuera quitando capas hasta llegar a lo más genuino internamente.

Pero esto puede suceder si nuestra búsqueda se da con apertura, si nos presentamos predispuestxs al encuentro con lo que sea. Practicar cada día se vuelve así una experiencia singular de aceptación, desapego, perseverancia, presencia. Se torna un entrenamiento de la conciencia; una expansión de lo que consideramos nuestras propias limitaciones.

Pero si nos enfrascamos en la búsqueda inicial sin abrir la mirada a todo lo que pasa alrededor probablemente nos frustremos y dejemos de practicar. Si encaramos la práctica diaria desde el resultadismo va a ser difícil sostenerla.

Practicar desde una búsqueda abierta ante lo que nos tenga que encontrar nos lleva a cultivar la flexibilidad mental, la compasión con nosotrxs mismxs y nos da herramientas que nos ayudan a que las elecciones que tomamos diariamente sean para nuestra real evolución; nos acercan a la libertad.

 

“Sea por la gracia de los dioses, la divinidad de las musas, debido a algún gen mágico aún por descubrir o gracias a la fortuna, la inspiración sigue siendo un misterio. La cuestión es no dejar de andar, mirando por todos lados, andar sin buscar específicamente nada, pero andar para encontrar algo que quizás ni siquiera habíamos imaginado”. Carlota Torrents

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