El despojo
Desde los textos clásicos del Yoga, podemos liberarnos del sufrimiento cuando la mente deja de identificarse con el ego, con lo externo, con lo que muta; y se enfoca en lo que somos en nuestro interior.
La vida nos va marcando: en cuerpo, en mente, emociones, energía, patrones de percepción, marcos de pensamiento, estructuras de acción-reacción, modos de vincularnos. Y estamos atravesades, de forma consciente e inconciente, por un montón de ideas sobre nosotres mismes y sobre el mundo externo e interno, las cuales operan sobre nosotres a cada segundo.
Me enseñaron series de posturas, una forma de hacer asana, un método, un modo de compartir una práctica, un camino de aprendizaje a seguir, una disciplina … Sin embargo, lo único que una y otra vez se me aparece claro es la singularidad de cada persona que se acerca a la práctica como una oportunidad para mí de dejar de lado todo lo que sé, lo que creo, lo que pienso, lo que aprendí; para estar ahí, disponible, al servicio.
El proceso que vengo haciendo como practicante y como guía es el de despojo y desaprendizaje. Un trabajo consciente de desestructura y desarme.
Nos alegramos por los logros físicos, sí claro. Compartimos estrategias, tips y herramientas para construir prácticas sólidas y sustentables, por supuesto. Entendemos el Yoga en el marco social que nos envuelve hoy, en la estructura político-económica, atravesada por el género, la diversidad, la accesibilidad, la salud, el ambiente… también.
Pero siento que la práctica de yoga realmente caló cuando te hizo tambalear la estructura.
Esa que te dice que las cosas son así.
Que esto es lo mejor para tal cosa.
Que separa, clasifica, etiqueta, enjuicia.
Entonces ahí empiezo a ver esto de liberarnos del sufrimiento mediante la desidentificación, el desapego. Con la práctica, miro adentro y escucho lo que soy y lo que no. En la práctica registro mis tendencias, mis automatismos, mis reacciones, mis creencias. Y es a partir de esa toma de conciencia que puedo ir soltando lo que me define, me condiciona o me limita.
No esperes que la práctica te cambie. La práctica no va a transformarte. Nada externo a vos va a transformarte. Vos vas a transformarte, solo si querés, a través de la práctica.

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